Se concluye que los aportes teóricos de Bruner, Dienes y Dewey fortalecen la
comprensión del método Singapur como una estrategia que prioriza la experiencia, la
manipulación y la representación del conocimiento, lo cual resulta coherente con la
necesidad de superar prácticas tradicionales centradas en la memorización y promover
aprendizajes significativos en el área de matemática.